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Murió Tulio Crespi, un artesano que revolucionó el automovilismo

  Tulio Crespi, constructor, diseñador y ex piloto, falleció a los 88 años en la ciudad de Balcarce, ...

Murió Tulio Crespi, un artesano que revolucionó el automovilismo

  Tulio Crespi, constructor, diseñador y ex piloto, falleció a los 88 años en la ciudad de Balcarce, ...

 

Tulio Crespi, constructor, diseñador y ex piloto, falleció a los 88 años en la ciudad de Balcarce, epicentro del automovilismo al que llegó hace décadas respaldado por Juan Manuel Fangio. Dejó más de seis décadas dedicadas al desarrollo de vehículos de competición y una huella imborrable en el deporte motor sudamericano.
Conocido en el ambiente como el Padre de la Fórmula local, Crespi comenzó su relación con la mecánica desde muy joven. Nacido en el barrio porteño de Chacarita, aprendió el oficio de manera autodidacta. Con el tiempo, transformó su taller en una usina de ideas que revolucionó el diseño de autos de carrera, abasteciendo a múltiples categorías nacionales e internacionales con chasis de monoplazas que marcaron época.Su trabajo no solo nutrió los autódromos locales. En la década de 1970 proyectó sus creaciones al escenario internacional, llegando a exhibir desarrollos en el prestigioso Salón del Automóvil de París. En años recientes, su nombre volvió a resonar en la escena global cuando la productora encargada de la serie biográfica sobre Ayrton Senna para Netflix le encomendó la construcción de más de veinte réplicas exactas de los monoplazas que utilizó el legendario piloto brasileño.
Antes de su fallecimiento, Crespi dejó escrita una emotiva carta de despedida que su familia hizo pública en redes sociales. En el mensaje pidió ser recordado no por su partida sino por la forma en que vivió, dedicado por entero a la pasión de construir autos con sus propias manos. Asimismo, expresó su agradecimiento a su familia, a los colaboradores de su taller y a los cientos de pilotos que confiaron en sus chasis a lo largo de las décadas. La histórica fábrica de la ciudad de Balcarce continuará en funcionamiento bajo la dirección de sus hijos, garantizando la continuidad del legado técnico y productivo de la marca Crespi. El último adiós al constructor se llevarán a cabo en las propias instalaciones del taller familiar en la Ruta 226.

La carta de despedida

«Si están leyendo esto, es porque me tocó largar mi última carrera. Quiero que sepan que me voy en paz, tranquilo, después de pelearla como pude con esta enfermedad que me tocó al final del camino. Pero no quiero que hablen de eso. No quiero que me recuerden por cómo me fui, sino por cómo viví. Viví 88 años haciendo exactamente lo que amé. ¿Cuánta gente puede decir eso? Nací prácticamente en Chacarita con un martillo en la mano. Fui creciendo, laburando, aprendiendo de los fierros, y con mucho sacrificio me fui a Balcarce a hacer mi vida y mi historia. Ahí construí todo lo que soñé de pibe. Gracias. Gracias a mi familia, que me bancó siempre. Que me perdonó las horas en el taller, la grasa en las manos, los domingos en el autódromo en vez de en casa. Sin ustedes, nada de lo que hice hubiera tenido sentido. Ustedes fueron mi verdadero campeonato. Gracias a mi equipo de trabajo, a mis empleados y a mis proveedores, que juntos creamos las primeras piezas únicas de un auto de competición. Cada chasis, cada soldadura, cada pieza hecha a mano lleva el esfuerzo de todos. Nada lo hice solo. Gracias a todos los pilotos que confiaron en mí. A los que se subieron a un Crespi sin saber si iban a llegar, pero con la ilusión intacta. Cada triunfo suyo fue mi triunfo. Gracias al ambiente del automovilismo. A los mecánicos, a los chapistas, a los rivales que fueron amigos, a los que me enseñaron cuando yo no sabía nada y a los chicos que hoy venían a preguntar. Yo nunca me creí más que nadie. Fui un laburante del fierro, un artesano que tuvo la suerte de convertir su pasión en su trabajo. No estén tristes por mí. Sigan haciendo ruido. Sigan armando autos en talleres chiquitos pensando que pueden ganarle a los grandes, porque yo pude y lo hice. Dejo mi fábrica en manos de mis hijos para continuar mi legado. Queda todo ahí, para que siga girando. Gracias por estos ochenta y ocho años de confianza. ¡Viva la vida, vamos que se puede! Gracias, gracias, gracias. Tulio Crespi»

Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/murio-tulio-crespi-un-artesano-que-revoluciono-el-automovilismo/

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