
Miriam Mato y los desafío urbanísticos de 9 de Julio
El nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial del part...
El nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial del partido de 9 de Julio es un proyecto estratégico impulsado por el municipio para planificar el desarrollo territorial, regular el crecimiento de la ciudad cabecera y sus localidades, y reemplazar normativas vigentes. La arquitecta Miriam Mato forma parte de ese equipo técnico encargado del desarrollo de este nuevo marco normativo, representando al Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA – Distrito 7). Junto a especialistas como Fabio Valera, Javier Fernández Castro, Pedro Llamedo y Raúl Sotelo, ha estado al frente de la formulación y exposición de los aspectos técnicos del anteproyecto. Y explicó los alcances del mismo en ‘Temprano para todo’ (Supernova 97.9): “El nuevo Código de Planeamiento Urbano, Territorial y Ambiental del partido de 9 de Julio revisa integralmente el territorio y contempla ambiente, patrimonio, infraestructura, expansión urbana y pautas de edificación. Funciona como guía para ordenar el crecimiento, proteger humedales y asegurar superficies permeables, considerando que no todo el territorio puede urbanizarse o cultivarse”.
“En 2012, un proyecto sobre el crecimiento de las ciudades pampeanas proyectaba la expansión urbana hacia el sudeste. Sin embargo, la estrategia actual se ha reorientado para evitar que la ciudad se extienda de forma desordenada, priorizando la densificación interna” dice Mato. Y agrega sobre el problema del crecimiento desordenado: “Una ciudad que se expande sin control no es viable ni sustentable. No existen recursos financieros suficientes para costear la extensión de sus servicios públicos. El objetivo central es concentrar el desarrollo urbano y densificar los espacios que ya están dentro de la ciudad”. Y también formula un diagnóstico: un estudio reciente sobre la planta urbana reveló que existen 300 hectáreas de vacíos urbanos (espacios sin aprovechar dentro de la ciudad) disponibles para ser desarrollados.
La arquitecta Mato se refirió también a la descentralización de 9 de Julio, a la red localidades complementarias: Dudignac y Quiroga. Ambas generan su propia centralidad y nodos de atracción (por ejemplo, la relación entre Dudignac y Morea) y Naón que destaca por su propia centralidad logística, impulsada por un alto volumen y movimiento de camiones.
Interrogada sobre Ciudad Nueva explicó: «Cuando analizamos la traza de Ciudad Nueva, vemos que la mayoría de las avenidas corren en paralelo al centro (o paralelas a Almirante Brown) como los ejes de Azcuénaga y Schweitzer. Por eso, estamos convencidos de que es fundamental generar nuevas centralidades en este sector. Ciudad Nueva lo necesita con urgencia. Transformar ese acceso en una avenida barrial cortada, darle mucha importancia a calles como Belgrano, Moreno y Paso para consolidar un nuevo polo de actividad».
«Si tomamos la calle Moreno, vemos que tiene un recorrido estratégico: nace en la Escuela N ° 8, sigue hasta la Escuela N ° 30, pasa por el CIC (Centro de Integración Comunitaria) y tiene una plaza enfrente. Eso hay que urbanizarlo, una arteria importantísima, pero increíblemente lleva 30 años sin cordón cuneta, no tienen veredas. Necesitamos urbanizar al menos dos avenidas en esta zona para que tengan la misma jerarquía que el centro de la ciudad», explicó la arquitecta.
Históricamente, la ciudad tenía una planificación excelente con bulevares que se mantuvo dentro de ‘los cuatro ríos’, y que luego se extendió a un segundo cordón integrado por Urquiza, Presidente Perón, Compairé y Agustín Álvarez. Pero después de ese límite, esa fisonomía se perdió por completo: «Nuestro desafío hoy es recuperar esa misma calidad ambiental y urbanística para los vecinos de Ciudad Nueva».