
Encuestas 2027: por qué una foto no es la película
Por Redacción Extra Digital Hay un número que esta semana recorrió redacciones, ch...
Por Redacción Extra Digital
Hay un número que esta semana recorrió redacciones, chats de dirigentes y oficinas de la Casa Rosada: en la última encuesta nacional de la consultora Delfos, el gobernador bonaerense Axel Kicillof le gana al presidente Javier Milei en los tres escenarios medidos de cara a 2027, y en un balotaje directo la diferencia trepa a más de doce puntos. El dato es contundente y, por eso mismo, conviene leerlo con cuidado. Una encuesta es una foto. Y una foto, por nítida que sea, todavía no es la película.
Veamos primero qué dice el relevamiento. En el primer escenario, que enfrenta a Kicillof, Milei, Myriam Bregman y Juan Schiaretti, el gobernador alcanza el 36,2% contra el 31,4% del presidente. Cuando se incorpora a Mauricio Macri, Kicillof sostiene el primer lugar con 36,6% mientras Milei baja al 29,2%. Y en el mano a mano de una segunda vuelta, el bonaerense se impone 48,8% a 36,4%, con un 13,1% que votaría en blanco. La consultora agrega un dato de tendencia: en marzo la brecha del balotaje era de apenas 8,5 puntos, en abril saltó a más de dieciocho y en mayo se estabilizó, pero amplia. En paralelo, la curva de Milei viene en descenso: del 43,8% que registraba a comienzos de 2025 a poco más del 31% en la última medición, con apenas un leve repunte que no revierte el deterioro.
Hasta aquí, la fotografía. Ahora, el contexto que toda lectura honesta exige.
El primero es metodológico. Delfos es una consultora cordobesa que históricamente realiza trabajos para sectores del peronismo de esa provincia. Esto no invalida sus números —las consultoras serias miden con rigor más allá de para quién trabajen—, pero sí obliga a no tomarlos como verdad revelada ni como única vara.
El segundo contexto es el más importante: en las mismas semanas, otras consultoras nacionales llegaron a conclusiones opuestas. Una de ellas mostró a Milei ganando un eventual balotaje contra Kicillof por nada menos que 54% a 35%, casi veinte puntos. Varias otras arrojaron empates técnicos, con diferencias de dos, tres o cuatro puntos que caen dentro del margen de error y que, por lo tanto, no permiten declarar ganador a nadie. Dicho de otro modo: según quién saque la foto, el resultado cambia de protagonista. Ese solo hecho es la noticia política más relevante de todas, porque revela un escenario inédito desde 2023: la reelección que hace un año parecía asegurada hoy está, como mínimo, en disputa.
¿Por qué difieren tanto las mediciones?Por las razones de siempre —muestras, fechas, modos de repartir a los indecisos— y por una que aparece una y otra vez en la letra chica de los estudios: el llamado «techo kirchnerista». Distintos sondeos coinciden en que Kicillof pierde votantes moderados por su asociación con esa marca; frente a una figura del peronismo «sin ese sello», la oposición se vuelve más competitiva, y frente a Kicillof, una porción del electorado prefiere abstenerse antes que acompañarlo. Del lado oficialista, el piso de Milei se erosiona al ritmo de una economía que ordena la macro pero todavía no llega al bolsillo de la mayoría. Dos límites simétricos, uno para cada polo. A eso se suma una variable que ninguna proyección a dos años puede ignorar: la tercera vía. El espacio del cordobesismo, una eventual candidatura del PRO o cualquier figura del peronismo no kirchnerista tienen el potencial de reordenar por completo el tablero. En un país que vota cada vez más por rechazo, ese bloque de indecisos y desencantados es el verdadero territorio en disputa.
La conclusión, entonces, no puede ser ni el festejo anticipado ni la desestimación. Faltan dieciocho meses, no se conoce siquiera el resultado de una primera vuelta y la economía —que sigue corriendo a dos velocidades— será, como casi siempre en la Argentina, la que escriba el final. Las encuestas de hoy miden estado de ánimo, no urnas. Y el estado de ánimo dice algo claro: el oficialismo dejó de tener la elección ganada de antemano y la oposición, fragmentada, todavía no logró ordenar a quién pondrá enfrente. Esa, y no un número aislado por más impactante que sea, es la película que recién empieza.
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/encuestas-2027-por-que-una-foto-no-es-la-pelicula/