
El ritual de Picotto
El domingo próximo, Pablo Picotto viene a 9 de Julio a cumplir con un ritual. «Como si...
El domingo próximo, Pablo Picotto viene a 9 de Julio a cumplir con un ritual. «Como siempre que está por comenzar un show«, dice el humorista, «allá vamos para el 9 a mostrarlo primero». El nuevo espectáculo se llama «25 años de humor» y hacerlo de local, frente a su gente tiene varios condimentos que lo hacen especial. El mismo Pablo lo explica en una entrevista en «Un Plan Perfecto» (Supernova 97.9).
Pablo Picoto: En 9 de Julio es distinta, viste, es otra cosa porque además esto lo que cuento son cosas que son vivencias de mi vida y cosas que me pasan. Entonces claro, cuando las cuento en 9 de Julio es verdad lo que pasa, es exactamente así. Cuando yo cuento que yo bailaba folklore no es lo mismo que cuando lo cuento en 9 de Julio que yo bailaba en el Ballet Bonello, porque la gente lo conoce, lo ve ahí, viste. Hablo de mi viejo, hablo de mi vieja, qué sé yo, y están centrados ahí. Así que claro, es distinto, tiene otro desafío y es hermoso.
Sobre el nuevo show, Picotto cuenta que «hay un recorrido de años de carrera mezclado con años de existencia, de vivir y de dar una vuelta y también preguntarte por qué hacemos tantas cosas y en un mundo en el que tenemos que vivir tantas cosas y también aparece un recorrido desde que nacés hasta que te hacés adulto, hasta que vas haciendo cosas, hasta que hay cosas que son personales y hay cosas que son preguntas más bien existenciales: ¿por qué hacemos tantas cosas?, ¿cuántas cosas hay que hacer, a la primaria, la secundaria…? Qué sé yo, hay un poco de todo. Así que bueno, esperemos que a la gente le guste. También hay chistes nuevos, hay recopilación de pequeños materiales de distintos unipersonales a lo largo de los años y, por supuesto, están todos los personajes. No todos por supuesto, pero está Omar, está el ferretero, Omar cierra el show por supuesto, está el Titi..»
Un Plan Perfecto: Tengo entendido que hay una parte en la cual lo escolar tiene mucho que ver, ¿es así?
PP: Hay mucho de lo escolar, hay mucho del tránsito que uno hace en la vida, desde el nacimiento te diría, después el jardín de infantes, la escuela primaria, la escuela secundaria y bueno, las circunstancias en las que vivimos y que transitamos nuestra vida, que tiene que ver con nuestra formación, con las cosas que hay que hacer. Bueno, algo que yo me pregunto: ¿por qué tantas cosas hay que hacer todo el tiempo sin parar? No puedo estar tranquilo. Y bueno, eso es parte de las preguntas que me hago ahí en el show y hay un recorrido largo y hay también la reivindicación a la gente que te enseña cosas en la vida, que te forma un poco y que te enseña, así que un poquito de eso.
UPP: ¿Va a ser la primera función o ya tuviste alguna función en algún otro lado?
PP: Ahí vamos haciendo algunas funciones en varios lugares, vamos agarrando viaje porque los espectáculos viste cuando son nuevitos tenés que ir poniéndolos a punto. No hay otra manera de cerrar un show de humor además que con la gente enfrente y viendo si se ríe, viste. Entonces va agarrando viaje de a poco y bueno, ahora ya empieza a tener la forma que quisiéramos que tenga, así que es el momento de ya incluso hasta de ponerle el nombre, de poner 25 años de humor y demás, porque al principio lo fuimos probando en barcitos chiquitos, qué sé yo, y bueno, ahora va agarrando viaje, así que este…
UPP: Con un nombre así y con todo lo que contás y toda tu carrera, tus personajes, imagino que es difícil hacer el corte: qué va, qué no va, qué meter en esta suerte de antología.
PP: Sí, claro. Sobre todo además tuve el problema de meter qué personajes meto, viste, porque también hay mucha gente que quiere ver a personajes, pero claro, es unipersonal, viste, entonces hay un montón de personajes que no me van a entrar y si voy a hacer un pedacito de cada uno no voy a hacer ninguno al final porque no se van a poder ver, porque son muchos, entonces dije bueno, hay que elegir.
Alguien nos hizo llegar el dato que alguna vez había dicho que era «el único actor que se levanta a las 6 de la mañana». Lejos de negarlo, lo confirmó: «Efectivamente fui yo. Estuve laburando haciendo funciones para colegios 10 años. El único que se levantaba a las 6 de la mañana era yo«. El que pasó ese dato es Franco Caruso, docente, politologo, unido a Pablo no solo por una gran amistad sino por un dato curioso. Ambos no tienen olfato. «Con Pablo compartimos muchas cosas, pero hay algo que compartimos y pocos lo hacen, y es que ninguno de los dos tenemos olfato. No sé, nacimos así. Un día estábamos viviendo juntos los dos y nos empezaron a llorar los ojos a los dos, y teníamos un poquito de sueño. Nos miramos los dos automáticamente y dijimos «el gas». Y salimos corriendo a la cocina y efectivamente la cocina estaba perdiendo gas, así que podríamos decir que una lágrima nos salvó la vida a los dos en su momento por este temita que tenemos».
PP: Efectivamente, dos anósmicos, Dos anósmicos en apuros podría llamarse la novela. Sí, ¿podés creer?, ninguno de los dos olíamos nada. No sabemos cómo funciona el organismo, pero nos salvó que nos empezaron a llorar los ojos y nos empezó a carraspear la garganta, qué sé yo, y nos dimos cuenta de que podía ser eso y menos mal. Y bueno, ¿qué pasa? Cuando vos sos jovencito estudiante, no tenés olfato y se nota que no tenés olfato porque olés como huele un estudiante, digamos, ¿no? Entonces sobreviví ahí en esa barraca…era más o menos Mansilla y Laprida, Agüero y Laprida, más o menos en el límite entre Palermo, Abasto y Almagro, por ahí.
Pero el aporte de caruso no quedó ahí. También remarcó la importancia de otro talento local, el cineasta Néstor Montalbano para Picotto
Pablo Picoto: Néstor divino, ¡no! Yo lo quiero mucho a Néstor. Néstor me enseñó un montón de cosas, de hecho en el show nuevo hablo de Néstor. Fui y le golpeé la puerta a la casa, 12 años tenía yo, y le dije «quiero hacer una película» y me miró y me dijo «bueno, dale, vamos». Y me dijo «¿tenés un guion?», «sí», le dije, y le di un cuaderno Gloria tapa blanda escrito con lápiz cursiva. Y me dijo «bueno, lo leo y te llamo», me dijo. ¡Fah!, yo sabés cómo me sentí, y me fui contento. Y después ni el teléfono le había dado. ¿A dónde me iba a llamar? Y cruzó la calle después de leer el guión y le dijo a mi vieja que yo le había venido con esto de que quería hacer una película. Y mi vieja le dijo lo que dice el manual de madre de 9 de Julio: «Bueno, pero que no te joda a la hora de la siesta, que no te moleste y me lo mandás cualquier cosa», y me puse a hacer el cortometraje. Y me enseñó a hacer un montón de cosas e hice un cortometraje de dos bandas de un planeta apocalíptico que se llamaba Héctor Ning. Y era un planeta apocalíptico loco en el que sucedían un montón de cosas. Tremendo corto, espectacular estuvo, no sabés lo bien que la pasé. Así que ahí aprendí eso. Y así viste cómo son los vicios, se te van agrandando, eso fue como a los 12 y ya a los 14 estaba trabajando en Canal 3 en 9 de Julio. Y ahí grababa los partidos de la Liga Nuevejuliense de Fútbol, además con el queridísimo Miguelito Bengoa hacíamos cumpleaños, casamiento, bautismo. Así que éramos con la cámara, la M8000, la tengo acá en casa todavía, ¡2 kilos de cámara!, una escoliosis…
UPP: Esto después de 9 de Julio toma vuelo y arranca toda la temporada de verano. ¿Imagino que esto va así con 25 años de humor?
PP: Bueno, vuelo al ras, viste. Tampoco es que vamos a tener un despliegue, dos piletas, 18 bailarines, tres tigres, un pterodáctilo que sale volando del medio del show, no. Pero vamos a andar. En serio estamos contentos, sigue estando 9 de Julio en parte de esa gira que sigue hasta el lunes porque es feriado. Venimos de la Patagonia hace poco, ahora el 16 de noviembre me voy a hacerlo en España, hago Barcelona, Madrid, Valencia, Málaga y Mallorca. Muy contento porque además el año pasado hicimos Tiempos modernos y funcionó muy bien, así que este año volvemos con 25 años. Felices de lo que está pasando porque la gente se engancha, de boca en boca se corre, y porque además el show tiene historias lindas que son verdaderas, de mi vida, y me gusta poder haberlas hecho un poquito de humor, un poquito de nostalgia y contárselas a la gente porque son verdad.
UPP: Bien, por supuesto. Y como siempre vos decís, todos estos ingredientes que son los tuyos, los de tu vida, los de acá de 9 de Julio, el hecho de venir y subir a escena acá con tu gente de local tiene siempre un plus, para la platea y por supuesto para vos ahí desde el escenario.
PP: Sí, para mí totalmente, porque además estoy hablando de cosas con la gente con la que lo viví, que me pasó con esta persona.
UPP: Que no te dejan mentir o no te dejan mentir tanto.
PP: Claro, exacto, o mejor aún, se ríen el doble porque dicen «sí, es verdad, yo estaba ahí».
Fuente: https://www.semanarioextra.com.ar/el-ritual-de-picotto/